Muchas de nosotras escuchamos hablar del piso pélvico por primera vez cuando nos embarazamos…pero, ¿tenemos realmente claro que es y porque es importante?

El piso pélvico es una estructura formada por un conjunto de músculos y tejido conectivo (ligamentos, fascias) que cierran tu cavidad abdominopélvica por debajo, dándole soporte a tus órganos pélvicos: vejiga, útero y recto. Esta estructura es atravesada por los conductos de salida de dichos órganos, uretra, vagina y canal anal.

Por su estrecha relación con estos órganos, el piso pélvico es MUY importante para tu calidad de vida, ya que tiene mucho que ver con la función urinaria, sexual y defecatoria.

El piso pélvico es el encargado de que saltes, estornudes, tosas y no se escape ni una gota (no, no es norma que ocurra), así como también te permite posponer la ida al baño si lo necesitas (y no tener que salir corriendo). También te permite evacuar con facilidad (ojo si la constipación es un síntoma que llevas años acarreando) y a la vez te permite contener los gases y deposiciones cuando lo necesitas. Por otro lado, el piso pélvico es clave en el aspecto sexual ya que la vagina está rodeada de esta musculatura, lo que le permite el cierre y un tono adecuado, lo que a su vez se traduce en una buena sensibilidad y – aunque por supuesto hay muchos otros factores implicados – también tiene impacto importante en la intensidad y duración del orgasmo.

Como puedes darte cuenta, el piso pélvico es clave en nuestra vida y muchas lo ignoramos.

Ahora… ¿Qué pasa con esta estructura cuando gestamos?

Evidentemente, el aumento de carga a medida que el útero crece genera un gran impacto sobre este tejido de sostén. A eso, le sumamos la presencia de la hormona relaxina que circula en nuestro cuerpo durante la gestación y que hace que todo el tejido conectivo esté mucho más laxo, y por lo tanto el piso pélvico más distendido. Si además, cursas con constipación en el embarazo y tiendes a pujar mucho, ese es otro factor debilitante que se suma… como conclusión, la gestación es un escenario muy hostil para el piso pélvico.

Esto hace imprescindible trabajar esta musculatura para que continúe ejerciendo su función de sostén y así pervengas la aparición síntomas, siendo el más común la incontinencia urinaria. Súper importante es que dejemos de normalizar las disfunciones… NO es normal tener escapes de orina, ni en la gestación, ni en el postparto, ni en la menopausia, ni en la vejez, ni nunca!

Pero además de todas las funciones descritas anteriormente, el piso pélvico es clave en el parto ya que es la puerta de salida de tu bebé, y puede distenderse hasta en un 200% con este propósito.

Por eso, trabajar tu piso pélvico para el parto es tan importante, ya que te permite tener un tejido fuerte, resistente, flexible, bien irrigado… es decir, un tejido de buena calidad que va a ser menos propenso a dañarse en este proceso, se disminuye considerablemente la necesidad de hacer una episiotomía (corte que se realiza en el periné con el fin de agrandar la salida vaginal y que NO debiera hacerse de rutina) o de tener un desgarro natural.

La preparación de piso pélvico para el parto debiera estar guiada y controlada por kinesióloga especialista, ya consiste en generar consciencia sobre esta zona de tu cuerpo, trabajarla de manera específica según tus necesidades y a la vez hacerlo de manera integral conociendo impacto de las variables propias del parto. El ideal es que puedas comenzar en tu segundo trimestre, ya que mientras más tiempo tengas para ir trabajando tus tejidos e integrando información, mejor! Pero si ya estás en tu tercer trimestre es super importante que sepas que siempre estás a tiempo, toda intervención que hagas sobre tus tejidos siempre tendrá un impacto positivo.

 

Florencia Monje

Kinesióloga gestación, postparto y piso pélvico

Cofundadora de Gestaluz

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